Cohetes de agua

javiMaría RosaLos construimos en 2 días. El primer día nuestro profe Javier nos explicó cómo debían ser. Nos contó lo importante que eran las aletas para que subieran derechos, y que la parte de arriba del cohete tenía que tener forma de ojiva, como los misiles, para que pudiese subir con rapidez. También nos explicó para qué los llenábamos de agua. Bueno, no los llenábamos del todo. Sólo les echábamos una parte de agua, menos de medio litro en una botella de dos litros de refresco. El agua servía para que el cohete subiese más deprisa. Al perder el agua en el lanzamiento, el cohete ganaba mucha más velocidad.  A continuación, montamos parte de los cohetes:  les pusimos las aletas, los llenamos de agua, y a una segunda botella  le cortamos la parte de la boca, para pegársela en la parte trasera de la primera botella.

En el 2º dia les pegamos las aletas, que habíamos construido con cartón de embalaje. Cada grupo dibujó sus propias aletas. Dibujamos y cortamos cuatro aletas, pero eran distintas de un cohete a otro. Los decoramos y Javier nos enseñó cómo era el lanzador. Rápidamente bajamos al recreo. Tuvimos muchos espectadores. Bajaron varias clases de infantil y de primer ciclo a ver los lanzamientos. Javier nos explicó qué teníamos que hacer para lanzarlos. La parte de abajo del cohete, que era el tapón más cercano a las aletas, se colocaba en el tubo del lanzador, hasta que hiciera un clic y no se moviese. Pero Javier los ponía con el lanzador boca abajo, para que el agua no se cayese. Después, con una bomba de bicicleta, les metía aire a presión. En el video que incluimos en esta entrada, dice que metía “3 kilos”(¿). Cuando metía el aire a presión nos decía que tocásemos la botella, y estaba bastante caliente. Eso era porque el aire hacía presión en las paredes de la botella, y se calentaba. Nos decía que si las botellas hubiesen sido de agua mineral, hubiesen ya explotado, porque aguantan menos presión.

Video: Cohetes de agua en el Calixto Ariño

DSC_0276Lanzamos varios cohetes, y los que los lanzamos, nos mojamos todos.

Cuando cayeron las botellas estaban muy frias debido a la pérdida de presión de golpe. Javier nos explicó que lo que había pasado era algo muy parecido a lo que ocurre dentro de un frigorífico para que funcione.

El cohete de los profes era diferente a los nuestros porque dentro de su botella habían puesto espuma de poliuretano. Dentro de la botella los profes habían puesto una cámara para que grabara desde dentro el lanzamiento del cohete. Pero salió mal porque la espuma de poliuretano se escapó por las juntas de la cámara y la pared del cohete. Y aunque estaba protegida con una bolsa de plástico,  al final la espuma se introdujo en el zoom de la cámara y la inutilizó. .Fue una lástima porque nos hacía ilusión conseguir el video del lanzamiento visto desde el cohete, y descargarlo en el ordenador para poderlo ver todos juntos.

Los adultos comentaban que algún cohete pudo alcanzar los 100 metros de altura. Fue muy emocionante, sobre todo en el momento del lanzamiento. Hasta los profesores del colegio gritaron al ver cómo subían los cohetes. Creíamos que no iba a ser tan espectacular. Pero vosotros mismos juzgaréis cuando veáis el video.

 

Esta entrada fue publicada en Astronaútica. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *